viernes, 22 de noviembre de 2013

Vapor en la vida.

Vapor en la vida.

La vida escribe en el vapor de las ventanas
cuando los arboles no nos pueden
ver.

Casas en comunidades.
Casas con comunidades.
Casas sin eso que se llama comunidad
debido a la falta
de colores
de silencio y comunidad.

La vida es ese momento
en el cual nos transportamos
en caballos de metal
de deudas
de diferencias entre lo que es vida
y si tal vez la vida
es el momento en que limpiamos
ventanas para cruzar miradas
entre arboles y sus destructores.

No queda otra y me rindo con lo
siguiente: la vida es vivir la edad que tengo
la niñez que tuve
-juegos y llantos-
mí vejez
esa que está adelante
esa que viene con el
                                                          futuro
esa noción que derroca
mis pies bien puesto en la tierra.

Ideas ideas
¿qué son las ideas?
Sí ellas limpian la vida

del vapor de estos caballos metálicos.

¿Qué se extraña?

¿Qué se extraña?

¿Qué se extraña cuando
no se extraña?
Serán los recuerdos?
La pared con palabras?
o los ojos de la belleza
y los bisturí que cortan
la maleza de mis cuerpo ?

Se extraña los vacíos
de estos kilómetros
entre la conexión
de pensamientos
y viajes que cu
                     el
                        gan
mi fortuna estelar.

Será el momento de éxtasis
en donde se crean
nuevas personas que creen
que están creando
una simple unión de versos.

Posible es el canto
de la tinta roja que
pinta palabras en hojas
blancas llenas de líneas
horizontales y verticales.
Posible es soñar y despertar.
Posible es despertar
despertar es posible después
de un sueño.
Sueño que me extrañan
y que es posible extrañar
mi falta de ingenio
cuando estoy sobrio.

La ebriedad es sinónimo
de creación.