domingo, 10 de agosto de 2014

4 de Agosto.

4 de Agosto.

En alguna noche del mes de julio
de algún fin de semana
que queda en el pasado
que mañana es recordado
y hoy es un filtro
como las cortinas
y su trabajo de evitar esos rayos que nos regalan
agua de color para combatir
esa sucia pelea entre la hoja muerta
y los deseos de morir en ella.

En alguna noche del mes de julio encontré tapado
mis venas
encontré tapado el miedo
y salí corriendo
luego de haber muerto
a manos de la hoja muerta,
el lápiz sin tinta y la cruda imaginación.
En alguna noche del mes de julio,
morí.

Cuelga algo nuevo en la pared.

Cuelga algo nuevo en la pared.

En la pieza donde dejé la inocencia
con el amor, cuelgan cuadros que antes no estaban
que ahora dilatan la casa de la infancia.
También dejé
el olvido y esa cuota para vivir
con una sonrisa

tal vez fue la música de una guitarra que jamás
toqué y está colgada en la ventana,
de llegar ebrio a la casa y recibir alguna cacheta
que jamás llegó por estar ebrio

de recordar ese par de veces que me escape por la ventana,
hasta encontrar una mirada que no me ve,
y si lo hace da la vuelta
y el adiós a los días son funestos
por toparme en esa línea del recuerdo.

¿Pero qué será peor
Qué la vida sea más rápida que un olvido o

que haya que sufrir para escribir una buen poema?

La poesía no te quita la vida, te da vida.

La poesía no te quita la vida, te da vida.

A mi querida Lady Flo.

Cuando supe comprender que dormir
Ya no es lo mismo
Que los insomnios son menos terroríficos desde que te conocí
Que la vida ahora tiene muchos significados
Tantos que todo es vida y que todo rima con poesía.

Cuando supe comprender que los días
Nos quitan un poco de vida
Que hay que temerle al mes donde subimos un año
Hasta nuestra muerte,
Ahí note la diferencia entre los días soleados y nublados,
Y lo único que pillé es su igualdad.

Luego de haber esperanza y sentirse libre cuando se fue
Me imagine una cama más sobria ante mi cuerpo lleno de alcohol
Imagine que la poesía me estaba quitando la vida
Pero luego de entender cómo funciona el mecanismo para sumergir
La voz en una ciénaga y no perder la calidez de vivir
Supe
Que jamás me quito la vida
Sino que la hizo con una melancolía normal a todos los días
En el cual tuve que dar
Vida
Hasta encontrar el residuo
De un universo en el techo de mi pieza y una pared rayada
Con un poema que olvidaba
Que una vez di vida a un cuerpo que le temía
A la vida.

Atte: la Poesía.


3.99.

3.99.

Te conjugué en todos
Los tiempos verbales,
Y bueno,
Quedaste en el pasado.

jueves, 10 de julio de 2014

Dos textos y el ladrón actuó de nuevo.

Dos textos y el ladrón actuó de nuevo.

Es un fenómeno que arroja escalofriantes
números a la realidad,
por millones de idearios en materia de la vista,
en el producto de 500 gramos de expulsión,
por causas internas a la primera década 
de administración que viví como soldado escondido 
detrás de dos perlas colgadas de color rojo sangre,
en paredes blancas por las nubes que no entraron 
por una supuesta camanchaca que se escabullo 
por la niebla, de leña húmeda mezclada con el
fuego del frío.

Desde cuándo.

Desde cuándo.

Desde cuándo el vino compuso mi cuerpo cuando dormía
Y no recordaba sus rostros
Alejados de mi ventana
Y de su alma
Y de todos los pernos que brillan en el cielo.

Cuando habrá tiempo para respirar el humo del volcán
Que antes movíamos
Con una sola pisada y sin tener que estar leyendo poesía
Para creer que lo que hacemos está bien
Y contribuye a la imaginación de nosotros
Con hijos, con hijos
Con cabelleras ondulantes
Con ojos de color verde o café claro
Y test blanca
Desde cuándo eso se volvió un pasado latente al olvido
Desde cuándo dejé de sumar y restar los cálculos
De las palabras para mencionar
Tu propio olvido.

Desde cuándo los colores se ven grises
Desde cuándo las ventanas se mantienen cerradas
Para no dejar de escapar mí aliento
Desde cuándo hubo un fin y no supe que había terminado
Hasta que encontré una caja de vino

Para conciliar tú propio olvido. 

Formas en las cortinas.

Formas en las cortinas.

Las cortinas guardan espacios de formas de flores
-por lo menos, las mías tienen forma de flores
Esas flores que duermen en el silencio
Llenas de polvo
Y humedad en sus pétalos
Como algún techo y un árbol
Agazapado de ilustres mariposas y
Aves que yacen debajo de sus nidos
Comiendo pan del negocio de la esquina.


Por lo menos, las mías tienen forma de flores.

Luego de haber terminado un análisis.

Luego de haber terminado un análisis. 

Se escuchan ruidos en el piso de arriba y recuerdo que 
no hay nadie.
Hay ruidos de afuera y no hay mascota alguna para esos ruidos.
Hay latidos en mi pecho, y recuerdo que no tengo corazón.

Maquinas.

Maquinas.

P E R R A.
Cuando quise volver, me diste la espalda
Y jugamos a las maquinas
Ganamos plata

Pero yo no gane nada.

¿Universos?

¿Universos?

Hay un universo paralelo
en cada esquina
de esta habitación, donde los conocimientos
lloran por escapar, por salir ha
encontrar las esquinas de este planeta
en un par de pantis negras.

jueves, 19 de junio de 2014

8 semanas.

8 semanas.

A la joven de música.

No conocía su nombre
ni su apellido
apenas sabía
que podía hablar
y caminar
y todas esas cosas
que los seres humanos
pueden hacer.

Nada de ella sabía
absolutamente nada
pero me había enamorado de esa nada

y lo único que supe
fue que tenía 8 semanas
en su vientre.

Sala i 102.

Sala i 102.

No tienen plata
para el pan
ni para mandar a sus hijos
a la escuela,

pero tienen plata
para colocar un plato
en el techo de zinc
y con eso lograr
un equilibrio espiritual.

Parte II.

Aprendí a leer, no a los
5, 6 o 7 años
aprendí a leer
cuando la poesía
comenzó a tocar la puerta
y un día entró
a mis ojos y transformo las
palabras en imágenes.

Ahí los días nublados
fueron los días soleados.

miércoles, 11 de junio de 2014

Caminata dentro de la casa.

Caminata dentro de la casa.

Es más emocionante el humo que suelta un fósforo
después de morir
que la propia vida
atada a un paseo que no sale de los ojos.

Es cruel pensar que hay miedo detrás de las puertas
y ventanas, es cruel que llegué la noche
y estés a solas con la cama, es cruel pensar
que hay una hormiga que puede su peso diez más
que yo y mi propio peso.

No puedo dejar de oler
esto
si es real o no
si es capaz de dormir mi corazón en una zapatilla gastada
y que amanezca con alas
luego se rebele contra mi cerebro y que sea
castigado con reinar
un infierno, suponiendo que
existe la maldad, si él
fue el mejor dentro de los peores.

Es más emocionante la muerte que tiene un vaso con agua

que mi propia vida.

8 del 8 de 1993.

8 del 8 de 1993.

Asusta entrar a evocar
en el oído una pared,
llena de palabras pintadas
con las sonrisas, de
mirar al espejo y encontrarse
diferente de hace unos quince
años atrás

de encontrar pantalones y sandalias
rotas por jugar entre
los arboles

de pistolas que disparaban agua,
pero el agua de mar
destruía esas feroces armas.

El choque de una piedra y una bala
como sinónimo de la primera
guerra mundial que viví
en una pampa
con amigos, que sus nombres
no recuerdo.

Es cierto, le temo al mes

de agosto.

sábado, 24 de mayo de 2014

Infortunio de la felicidad.

Infortunio de la felicidad. Este infortunio desastre que hay entre el desorden natural de las cosas y la tristeza que se puede obtener después de mucho tiempo es una llama debajo de los episodios que hubo algún día con su alma. Desnudarse fue tiempo logrado por sentir sus muslos sobre los míos. Desnudarse fue entregar el alma por nada. Beber alcohol es la batería propia de un cuerpo sin razón lógica. Estimo con cuidado las parejas que laten debajo del mar sin dejar de respirar y que pueden sobrevivir cuando son atravesados por una púa de dolor. Qué será de nosotros? olvidando que alguna vez fuimos algo y que todo y todo y tu y yo y nosotros ya no está y es un simple parpadeo al fuego al viento a nuestro veneno a las hojas al mar al mar que nos vio volar cuando todo estaba debajo de un árbol muerto. La vida es más rápida que un olvido.

martes, 20 de mayo de 2014

Insomnio.



Insomnio.

No veas tanto al sol
recuerda que cuando
cierras los ojos      él ya 
no te ve.

domingo, 18 de mayo de 2014

Qué sientes?

Qué sientes?

En la cama de mi vieja casa
sentí que me pedían un abrazo, pero sin darme cuenta
abrace a alguien y me quedé dormido sentado, esperando que ese
abrazo no terminara.

Mi celular pregunta cada cierto tiempo como me siento
mi respuesta es quedarme dormido frente a él
y sin esperar alguna idea.
Pronostique la lluvia de un día domingo, sin ver el tiempo
en algún canal de la tv.
Y sin esperar la noche
las nubes tocaron el techo y debajo
una casa con tres arboles creciendo unidos
por sus abrazos
que a veces no están
sin embargo, cuando se duermen
se abrazan y las nubes
en un caos por tanta humedad salen a fumar
y escriben en el techo
con sus lagrimas.

Qué sientes?

Vasos vacíos que inundan un mar.
Lluvias para un buen dormir.
Relámpagos para caminar debajo de un oscuro cielo.

Una comedia como para ser in fe liz.



sábado, 17 de mayo de 2014

Sensación rara.

Sensación rara.
Para la Maca.
Hay una sensación rara el aire,
tal vez, es el oxigeno que envenena
mis venas
Tal vez es la llamativa
luz lunar que esconde
a las sombras detrás de nosotros

O tal vez es la sensación
térmica que aumento
la nostalgia en treinta y tres grados
para mantenerlos
hasta que otra venga a rimar
con un abrazo
y la sensación térmica
comience desde cero.

viernes, 9 de mayo de 2014

Refugio.

Refugio.

En noches como esta y otras más,
Supe contener en mi espalda una malla llena de recuerdos.
Supe esconderme en mi pieza mientras
Tocaba la puerta la muerte y no era
A mi vida
A quien buscaba
Sino buscaba esto,

Que atormentaba
Todos los días y es simple saber que es,

Si este corazón pide a gritos una avalancha para dejar
De sentir y volverse
Un copo de nieve que se derrite con la sal del recuerdo.

Y por qué no decir
Que hay balas sin pólvoras
Para destruir eso.

Y por qué no decir
Que hay un tiempo para hundirse en la miseria,
Cuando duermes y despiertas
Sin recordar los sueños.

Por qué no decir
Que puedo oír el aleteo de una
Mariposa muerta.

Por qué hay que refugiarse para esconderse
De esto,
De estas agonías que disparan bombas nucleares
A los nidos de las aves.

Por qué el refugio se vuelve pequeño en las noches y
Es ahí
Donde las lagunas mentales desaparecen y
Te ahogas sin mar, sin aire, sin río
Sólo te ahogas y caes en la profundidad del alma.

(No hay refugio para un pequeño dios

Cuando es incomprendido).

Al final.

Al final.

Al final recorrí muchas desconocidas pensando que alguna tocara
algún pétalo y que pueda convertirlo
en espina y clavarlo en mi pecho.

Supuse que la poesía era un
me dio de escape;
pero aún estoy en ese medio
tratando de huir de ahí;
sin embargo, desde que la tierra
comenzó a chupar el agua dulce,
la sangre comenzó a brotar por las heridas de una espina.

Se ha vuelto normal vivir con esto:
la agonía de un verso mueve
los cuerpos pensando que aún volverán.

La agonía de un verso gime en mi cama
esperando que renazca de las sabanas.

La agonía de la memoria pide a gritos el tablero
De ajedrez
Y así pueda recordar como murió por un simple peón.

Al final esto llamado poesía fue una palabra llena de aire
Que sale por mi boca expresando algo que es nada
Sin embargo, la nada misma es un final ante la orilla de esta tierra.

Al final este me dio fue ese techo de zinc
manchado por la sangre del sol
que luego fue la membresía para salir a flote
cuando la espina y otras dagas
me arrinconaron pensando que estaba vivo

después de haber escrito mi vida en un par de textos.

Bajo de un alero.

Bajo de un alero.

Dejé la paciencia en el sótano
dejé relaciones bajo las estrellas
hubieron mundos llenos de agua y calor para
formar un precipicio.

Siento una palabra llamada placer y después es una noche
de brebajes atómicos
y de esos sueños desperté en una laguna mental
y supe como recordar unos años de instantes
a comparación de unas semanas.

Imaginé un plato como universo paralelo al mío
pero olvido que dejé relaciones bajo las estrellas y formé
un precipicio para desordenar estos calvarios y retomarlos
en la negación de la tinta
ante su cansancio.

Dejé notas debajo de la mesa
dejé notas debajo del techo
dejé un verbo para dejar de ser una acción,
y dejé
la noción de estar produciendo un enjambre de
versos.

Noté la complicidad ante todo lo bello
y lo estético, en lo cual, los artilugios
dejaron de ser acciones para convertirse
en ese algo que no encontramos
debajo de las estrellas y sólo se encuentra
en la yema de las personas, que no tienen dedos,
por lo tanto, hay que nadar en un precipicio de alguna órbita
y allí tomar carta de resurrección
para pedirles a esos poetas fallecidos una cuota de esperanza

ante la guerra de las palabras.

Viento.

Viento.

Cuando el viento se detiene
Es porque ha muerto un silencio.

Cuando se detiene el viento,
El campo de trigo pierde su oro.

Cuando se pierde el viento
Se pierde el alma.

Ya las dos perdidas
Se pierde la capacidad de colorear los ojos
De un cuerpo lleno de
Tierra, agua y sol.

Cuando hay un punto final, es porque
El viento se detuvo por un momento
Y los ciclos desaparecieron

En los pétalos de un árbol.

Poe-sía.

Poe-sía.

Se escribe poesía
Cuando la sombra tiene hambre de morir
Y paz de caminar.

Se escribe cuando hay una explosión de libros
Y no lees ninguno.

Se declama poesía cuando hay una pésima ortografía
Y las moscas dan vueltas hasta morir en un círculo
Que ellas han creado de tanto girar,
Y arman nuevas vidas en las esquinas de sus casas.

Se muere por la poesía
Cuando los ojos se duermen
Y el poeta sale a volar con los dragones.
El poeta es el arcoíris entre los puentes

Que unen los días. 

lunes, 14 de abril de 2014

Mi cuerpo está separado.

Mi cuerpo está separado.

Mi cuerpo es una separación como el universo
Pero que está unido por un andamiaje.
Funciona dando órdenes que no existen en el motor principal.

Mi sistema nervioso funciona cuando siente nervios o cuando
Está nadando y pierde alguna pluma.

Mi equilibrio con lentitud va perdiendo peso
A veces siento una ligereza en los huesos.
A veces corre un río por mi cuerpo y en realidad es sólo la sangre de mis venas.

Mis ojos son ciegos
Sin embargo pueden ver los colores.

Mis pulmones ingieren aire
Pero el aire me atormenta con respirar.

Mi imaginación cada vez se va volviendo una zanja:
Esto afecta a la poesía
Que cada vez está dejando de ser
Una palabra poseída.

La sonrisa es una equis en mi boca
Dándome sinónimo de ser
Tóxico.

Mis problemas son la solución
A mis problemas.

La memoria, la memoria, la memoria
Oh la memoria
Por qué será que la memoria es una mano que saca los corazones de nuestras cabezas.
Por qué habrá que recordar esos detalles
Esos detalles que separan la mente del cuerpo
Que separan el cuerpo del corazón
Que nos separan.

Mi vida, mi propia vida, la vida
Separa la muerte
Separa esa supuesta alma y el descanso eterno
Y olvida que nuestros cuerpos se
Desintegran en la tierra.

Olvida el hongo en las ventanas
Olvida la estación que derroca las hojas y las vuelve mar terrestre
Olvida la separación de las palabras que significan lo mismo
Olvida la lluvia que llena el cuerpo con tierra
Olvida caminar por una ventana
Si los reflejos ya están en las puertas del alma.

Olvida que el cuerpo está separado
Olvida que para tomar un buen café se necesitan buenos instrumentos.

Olvida las estaciones del año y vive un día como si fuera un punto final.

El cuerpo está separado
El corazón es un impar
Con un ojo puedo ver lo mismo cuando tengo los dos
Con una mano puedo escribir
Con la otra puedo morir

Con un lado de mi cerebro puedo crear
Con el otro puedo analizar
Con los dos puedo vivir.

Con la soledad puedo tener miedo
Con el miedo me desespero y necesito
De alguien en noches blancas.

Salen las arañas y me escondo en sus nidos
Y ellas susurran que el cuerpo está separado.

En mi cuerpo hay una separación
Y sólo está separado desde que caí al cielo y deje de caminar en el mar
Ahí en ese lugar dónde te calcinas por pensar
Por creer o por amar
Ahí deje que mi cuerpo se librará de sí
Y se separó cuando decidimos partir.

Café y otoño.

Café y otoño.

Nos ponemos a forjar nuestros cambios,
Debajo de la lluvia.
Nos desnudamos bajo las sabanas.
Qué será de tu cuerpo en un día de lluvia
Qué será de tu compañía
Sin un par de versos.
Será pues una casa deshabita con niños penando
Sus juegos.

Será la muchedumbre revolcándose en un sótano
Oscuro.

Será un otoño sin hojas y un café sin espuma
Serán los meses pasar
Será una persiana que deja entrar una avispa
Y les temo a las avispas.

Será dar gracias
Será la vida
Será una silaba
Y sus separaciones constantes de una palabra.

Será la caída del pelo y una cama vacía y la otra llena
De un impar.

Será un sorbo debajo de la lluvia
Bajo las sabana
Bajo constelaciones submarinas
Bajo una mesa
Bajo una canción
Bajo el papel blanco
Bajo de un parpado
Bajo de tu boca
Bajo de nada.
Será un otoño sin hojas y un café sin espuma.





viernes, 28 de marzo de 2014

Tarde de no clases.

Tarde de no clases.

Canta el día de una noche
Si hay actos que no entendemos
Del idioma pajarístico.

No hay árbol
No hay nube
Ni sol
                Que escriba
Debajo de los vidrios.
No hay creación que
No salga de la mesa.

Un lápiz rojo
                          Escribe en negro.
Hay normas que nos rigen
Y los países emanan
Un  vértice sumatorio entre las ocho a ocho
Y la magia
Narra en las hojas ya rayadas.

Hay una caja de leche que nos mira
Que muere sin tener sangre.
Sin tener a alguien que lo
Guarde en un cementerio.

Hay un día que la
Cordillera se niebla
Y las nebulosas penetran la tierra
Las mentes
Los cementerios
Las cartas y hojas que mutan para volar
A la galaxia de alguna
Célula.

Las voces imitan el crujido
De una lata de cerveza y
No hay libertad
Que
        Vuele
                        De
                               Ba
                                    Jo
                               Del        
                 Mundo
            Y
  Todos
Las casas lloran en una estética de la
Corriente verbal de un no hay
En la despensa del ámbar
De una lagrima solar.

Paseo mental.

Paseo mental.

Conjurando la estética de los pensamientos
de mi jardín llegue a concluir
que hay una vereda como pasamos a la vía del pensar
que existe un abismo entre el sauce, el pino y mi pieza,
que se haya escondida como letrero de buenas noches
en los atardeceres que recuerdo.

Se destapan las horas en la punta izquierda de mi cuerpo,
nadan por encontrar el fondo en lo alto de mis pies,
y uno cavando las profundas eras de la sangre
estancada en mis ríos de lava congelada,
encontré oro como último recurso para sobrevivir.

El día dejó de entrar y salir por los vértices que envuelven las noches.
El día dejó de entrar a la semana y la semana al mes y el mes al año y los años al día de hoy.

Que las pinturas y las fotos recuerden que pueden derrocar cualquier imagen
encontrada en los ojos de la madera, y la madera, que olvide su debilidad
ante el fuego
y se hunda en el lago olvidando que supo nadar en el mar.

Mujer del Colibrí.

    Mujer del Colibrí.
Atrapado por una sociedad
La imagen repite
En miradas que liberan
El sonido triunfador de
Algún ruido que fue silencio.

La sombra besa una sombra.
La bola de fuego se derrite
En algún hombre
De hielo,
Devorado
Asesinado, y una pared
Que raya la ironía
De un sarcasmo.
Los colibrí sacan el
Respeto de un poeta
Ganador del nobel.

La mujer del colibrí me llama
De una mirada
      Mi inocencia pide a gritos
Su mano y
                   Ella
Se va
          Se va, se va y el
Colibrí muere, sus alas dejan
De nadar.
Sus rastros permutan y oscilan esas
Líneas del rojo invisible.
Poeta y gladiador
Del espejo que dejó
De reflejar al colibrí
En una mujer
            Cuidadora
Del ave que podía
Caminar dando pasos

Hacia atrás. 

La Mesa.

La mesa.

De un ojo veo persianas y ojos tristes
Del otro veo un colibrí que trata de huir de mi olfato.
No doy paso hasta encontrar un lápiz encendido en metáforas
Que no entiendo, ni por mirar el estrellado cielo de un día domingo
Por la noche.

Entre las paredes corre una vertiente helada que sólo mi cuerpo puede ver,
Y más encima la puerta del refrigerador está abierta
El frío de ahí inunda mis pies y me hace tropezar
Con las sandalias que deje tiradas después de
Tocar una mesa que me hablaba de un viejo amor.

La mesa toca la puerta y entra el viento
Él desordena los recuerdos: los que estaban guardados entre los libros
Y estos
Salen hablando sobre un viejo amor.

La comida está lista para dos personas
Pero una sola se sienta a comer
Y ese plato de comida me habla de un viejo amor.

La casa de mis padres
La pieza en que dormía
La cama que me acostaba
Palabras dibujos letras rayas cuadros medallas
Libros ropa colgada la ventana el piso
Una tele
Y el techo
Y el techo
Y el techo toca mis profundos frascos
De alquimia
En donde escondía un viejo amor
Y que volvió a tocar las cosas que alguna vez
Fueron su segunda casa

Para volver a inundar los ríos de agua de mar.

Bajo las nubes.

Bajo las nubes.

Un puñado de orgías contemplan el vaso vacío
de aire.
Unas gotas miran la TV y las nubes
envejecen.
Las tormentas dejan su sonrisa
con un rayo, y el rayo ya estaba rayado por unas sonrisas
que destruyo
otro rayo.

Contemplo un puñado de platos vacíos
contemplo una vida vacía
una hoja vacía
un lápiz incoloro
unos ojos dormidos

y un camino que dejó de llevarnos a un destino.

jueves, 30 de enero de 2014

Palabras o poesía.

Palabras o poesía.

Que la poesía sea la guarnición de los ejércitos, 
que habrá las cerraduras, que desnude a las doncellas y prostitutas, 
que deje de lado a esas deidades. 

Seamos la gota de rocío que nada por las hojas. 
Y nosotros dejemos de ser uno y dos y ninguno, 
seamos eso que nunca quisimos ser,
pero en estos momentos lo estamos siendo.

Que brille la noche cuando salgas a oscuras, 
que me hagas dormir con tanta lejanía y absorbas 
mis ojos para no sentirme triste.

Que la poesía sea eso que nos mantiene juntos o separados, 

que cambia con el tiempo, 
que sea el viento y los días, que derrita el sol con fuego 
y que los llantos matutinos y nostálgicos
nos traigan viejos recuerdos de cuando éramos niños.

Que la poesía sea la abeja, que con una picadura de ella muera, 
y nosotros sólo tengamos oídos para el recuerdo de esa mariposa 
que dejó de volar cuando estaba tumbada en el piso.

miércoles, 8 de enero de 2014

Vistas sencillas IV.

Vistas sencillas IV.

La bilis cayo del cuerpo
lleno de amor y ternura.
Cercos de rejas que imitan a los cercos
de madera, intentan enamorar a los
techos de zinc
y el zinc deja de convertirse en un
elemento de la tabla periódica.

Toninas que nos suben el ánimo y recuerdo la
noche: fui tragado por las cervezas y me noquearon las sábanas.

Vistas sencillas III.

Vistas sencillas III.

Tantas estrellas fugaces
tantos deseos que
pedimos, tantos que al rato 
se nos olvida.
Si fueran cosas realmente
verdaderas se
cumplirían al sólo 
recordarlas todos los
días.

Fumando marihuana con el brazo derecho que me firmo un contrato de 15 años y contando.

Fumando marihuana con el brazo derecho 
que me firmo un contrato de 
15 años y contando.

Aquí está la creación.

Vistas sencillas II.

Vistas sencillas II.

En un lugar sin salida
caminan zapatos que sujetan cuerpos
móviles de sangre y aire.

El sueño de unos ojos verdes escriben
en mis pensamientos y otros cafés
me sonrojan.

Hay teclas que hoy se duermen y esos ojos se
vuelven móviles con los últimos cuerpos que
dejan de recibir estos pensamientos
que en algún día fueron sueños.

Caminando hacia mi.

Caminando hacia mi.

Me siento desnudo al no poder escribir.
Al parecer tantas mañanas esperando un
transporte que me lleve a la esquina por
diez mil pesos me han cortado la yugular.

Hoy será domingo y hay personas 
que morirán mañana.

Comienza a amarme en las mañanas;
en las tardes el ocaso me lleva al horizonte.

Cómo no dejar de tirar piedras al vacío y
escribir tú nombre en la muralla imaginaria 
de estos cristales que imaginan
palabras rotas por
una pared que hiere
los canales que mueven
una pirámide de
arboles imaginarios.

Vistas Sencillas I.

Vistas Sencillas I.

Hoy esta nevando pero no caen
copos de nieve
sino gotas de lluvia.

Es un día blanco y no hay
recuerdos de ayer
sin embargo seguimos
viviendo en el pasado.

Sin nombre.

Sin nombre.

Otro fin que es triste
otra vez que los arboles quedan calvos
o pierden sus extremidades.
A veces veo mis pies y recuerdo que
puedo caminar o que tal vez sólo avanzo
por avanzar.

Hay un breve espacio entre las cosas
que gimen y nos recuerdan las flores
estrellas, amor, atardeceres, canciones
y lo más asombroso caras,
caras con gestos y puertas
a lo imaginable llamado imaginación.

Otro momento de silencio
de distancia y música para alegrar
eso otro que nos pide
libertad en los pies y nadar y volar
y caer y ahogarse.

Los vidrios no se toca dijo mamá.

Los vidrios no se toca dijo mamá.
Cataclismos verbales y una nube hace forma de elefante y mi memoria se pierde en el mar. Las teclas y las manos están cansadas de proyectar ondas imaginarias que vuelan por el pastizal de arboles.

La muchacha no aparece los maestro se duermen y enseñar ya no es "ayudar a pensar" ahora es llenarse los bolsillos con algo llamado dinero.

El viento suena como la poesía; sus voces cantan con el silencio, piedras y piedras se acumulan y dan un hogar a esas hojas blancas que traen un campo eléctrico que absorbe el agua.

Con tristeza el futuro habla en el cerebro, por lo tanto, tanta nostalgia trae futuras caídas de pelo.

Vivimos en un frasco en donde siempre cae nieve y en ambos sentidos las miradas nos atrapan con su propio desorden espiritual.

Cumplo un día más en haber caído del árbol y ser un fruto de esos podridos que brillan más que los otros.

Punto.