sábado, 24 de mayo de 2014

Infortunio de la felicidad.

Infortunio de la felicidad. Este infortunio desastre que hay entre el desorden natural de las cosas y la tristeza que se puede obtener después de mucho tiempo es una llama debajo de los episodios que hubo algún día con su alma. Desnudarse fue tiempo logrado por sentir sus muslos sobre los míos. Desnudarse fue entregar el alma por nada. Beber alcohol es la batería propia de un cuerpo sin razón lógica. Estimo con cuidado las parejas que laten debajo del mar sin dejar de respirar y que pueden sobrevivir cuando son atravesados por una púa de dolor. Qué será de nosotros? olvidando que alguna vez fuimos algo y que todo y todo y tu y yo y nosotros ya no está y es un simple parpadeo al fuego al viento a nuestro veneno a las hojas al mar al mar que nos vio volar cuando todo estaba debajo de un árbol muerto. La vida es más rápida que un olvido.

martes, 20 de mayo de 2014

Insomnio.



Insomnio.

No veas tanto al sol
recuerda que cuando
cierras los ojos      él ya 
no te ve.

domingo, 18 de mayo de 2014

Qué sientes?

Qué sientes?

En la cama de mi vieja casa
sentí que me pedían un abrazo, pero sin darme cuenta
abrace a alguien y me quedé dormido sentado, esperando que ese
abrazo no terminara.

Mi celular pregunta cada cierto tiempo como me siento
mi respuesta es quedarme dormido frente a él
y sin esperar alguna idea.
Pronostique la lluvia de un día domingo, sin ver el tiempo
en algún canal de la tv.
Y sin esperar la noche
las nubes tocaron el techo y debajo
una casa con tres arboles creciendo unidos
por sus abrazos
que a veces no están
sin embargo, cuando se duermen
se abrazan y las nubes
en un caos por tanta humedad salen a fumar
y escriben en el techo
con sus lagrimas.

Qué sientes?

Vasos vacíos que inundan un mar.
Lluvias para un buen dormir.
Relámpagos para caminar debajo de un oscuro cielo.

Una comedia como para ser in fe liz.



sábado, 17 de mayo de 2014

Sensación rara.

Sensación rara.
Para la Maca.
Hay una sensación rara el aire,
tal vez, es el oxigeno que envenena
mis venas
Tal vez es la llamativa
luz lunar que esconde
a las sombras detrás de nosotros

O tal vez es la sensación
térmica que aumento
la nostalgia en treinta y tres grados
para mantenerlos
hasta que otra venga a rimar
con un abrazo
y la sensación térmica
comience desde cero.

viernes, 9 de mayo de 2014

Refugio.

Refugio.

En noches como esta y otras más,
Supe contener en mi espalda una malla llena de recuerdos.
Supe esconderme en mi pieza mientras
Tocaba la puerta la muerte y no era
A mi vida
A quien buscaba
Sino buscaba esto,

Que atormentaba
Todos los días y es simple saber que es,

Si este corazón pide a gritos una avalancha para dejar
De sentir y volverse
Un copo de nieve que se derrite con la sal del recuerdo.

Y por qué no decir
Que hay balas sin pólvoras
Para destruir eso.

Y por qué no decir
Que hay un tiempo para hundirse en la miseria,
Cuando duermes y despiertas
Sin recordar los sueños.

Por qué no decir
Que puedo oír el aleteo de una
Mariposa muerta.

Por qué hay que refugiarse para esconderse
De esto,
De estas agonías que disparan bombas nucleares
A los nidos de las aves.

Por qué el refugio se vuelve pequeño en las noches y
Es ahí
Donde las lagunas mentales desaparecen y
Te ahogas sin mar, sin aire, sin río
Sólo te ahogas y caes en la profundidad del alma.

(No hay refugio para un pequeño dios

Cuando es incomprendido).

Al final.

Al final.

Al final recorrí muchas desconocidas pensando que alguna tocara
algún pétalo y que pueda convertirlo
en espina y clavarlo en mi pecho.

Supuse que la poesía era un
me dio de escape;
pero aún estoy en ese medio
tratando de huir de ahí;
sin embargo, desde que la tierra
comenzó a chupar el agua dulce,
la sangre comenzó a brotar por las heridas de una espina.

Se ha vuelto normal vivir con esto:
la agonía de un verso mueve
los cuerpos pensando que aún volverán.

La agonía de un verso gime en mi cama
esperando que renazca de las sabanas.

La agonía de la memoria pide a gritos el tablero
De ajedrez
Y así pueda recordar como murió por un simple peón.

Al final esto llamado poesía fue una palabra llena de aire
Que sale por mi boca expresando algo que es nada
Sin embargo, la nada misma es un final ante la orilla de esta tierra.

Al final este me dio fue ese techo de zinc
manchado por la sangre del sol
que luego fue la membresía para salir a flote
cuando la espina y otras dagas
me arrinconaron pensando que estaba vivo

después de haber escrito mi vida en un par de textos.

Bajo de un alero.

Bajo de un alero.

Dejé la paciencia en el sótano
dejé relaciones bajo las estrellas
hubieron mundos llenos de agua y calor para
formar un precipicio.

Siento una palabra llamada placer y después es una noche
de brebajes atómicos
y de esos sueños desperté en una laguna mental
y supe como recordar unos años de instantes
a comparación de unas semanas.

Imaginé un plato como universo paralelo al mío
pero olvido que dejé relaciones bajo las estrellas y formé
un precipicio para desordenar estos calvarios y retomarlos
en la negación de la tinta
ante su cansancio.

Dejé notas debajo de la mesa
dejé notas debajo del techo
dejé un verbo para dejar de ser una acción,
y dejé
la noción de estar produciendo un enjambre de
versos.

Noté la complicidad ante todo lo bello
y lo estético, en lo cual, los artilugios
dejaron de ser acciones para convertirse
en ese algo que no encontramos
debajo de las estrellas y sólo se encuentra
en la yema de las personas, que no tienen dedos,
por lo tanto, hay que nadar en un precipicio de alguna órbita
y allí tomar carta de resurrección
para pedirles a esos poetas fallecidos una cuota de esperanza

ante la guerra de las palabras.

Viento.

Viento.

Cuando el viento se detiene
Es porque ha muerto un silencio.

Cuando se detiene el viento,
El campo de trigo pierde su oro.

Cuando se pierde el viento
Se pierde el alma.

Ya las dos perdidas
Se pierde la capacidad de colorear los ojos
De un cuerpo lleno de
Tierra, agua y sol.

Cuando hay un punto final, es porque
El viento se detuvo por un momento
Y los ciclos desaparecieron

En los pétalos de un árbol.

Poe-sía.

Poe-sía.

Se escribe poesía
Cuando la sombra tiene hambre de morir
Y paz de caminar.

Se escribe cuando hay una explosión de libros
Y no lees ninguno.

Se declama poesía cuando hay una pésima ortografía
Y las moscas dan vueltas hasta morir en un círculo
Que ellas han creado de tanto girar,
Y arman nuevas vidas en las esquinas de sus casas.

Se muere por la poesía
Cuando los ojos se duermen
Y el poeta sale a volar con los dragones.
El poeta es el arcoíris entre los puentes

Que unen los días.