miércoles, 4 de diciembre de 2013

El viento se lleva las palabras que no dicen nada.

El viento se lleva las palabras que no dicen nada.

Quédate con la lluvia
con la luz de la noche
con los tejados y los cercos de madera.

Con las ventanas que nos observan
con las hojas al viento.

Sube al fondo del mar
y quédate ahí a esperar,
espera poder respirar ahí
espera correr ahí,
pero no esperes que camine por los campos
de hielo del sol
pero no esperes mis suspiros;
ellos ya no rozarán la montaña
que algún día movimos.

Embriágate hoy y ayer y mañana
fúmame ayer y hoy y mañana.
Hoy dedique a pensar viejos recuerdos:
me los fume
los tome
y tristemente me intoxiqué:
vomite la lluvia
la luz de la noche
los tejados y los cercos
las ventanas y esas hojas,
que algún día tocaron la puerta
y se nos abrió el corazón,
ahí el agua nos devoró.

Nos fuimos al big-bang
vimos a Dios
-era pálido de test morena-
él escribo en nuestras manos
palabras que en su momento
nos hicieron llorar,
hoy ese efecto se quedo
atrapado en nuestras manos
y mañana se han de olvidar.

Hoy aprendí que los ojos pueden llorar,
que las manos pueden cortar las lágrimas.

Hoy aprendí a no ver,
a no ver-te más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario