La arena cae de las manos.
Una vez toque la arena
estaba húmeda
sentí pasos y sonrisas
y los soles se escondían.
Tuve olas como rasguños en los brazos.
Escribí vida y amor
mientras me desangraba y
el mundo no me prestó atención.
Le llore a los planetas
mientras mi sombra me sepultaba,
con brasas me cubrió para ya no
poder respirar a ninguna fémina.
En ese lapso de claridad, su reflejo se
escondió en la cámara de las fotos
encontradas.
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