viernes, 28 de marzo de 2014

La Mesa.

La mesa.

De un ojo veo persianas y ojos tristes
Del otro veo un colibrí que trata de huir de mi olfato.
No doy paso hasta encontrar un lápiz encendido en metáforas
Que no entiendo, ni por mirar el estrellado cielo de un día domingo
Por la noche.

Entre las paredes corre una vertiente helada que sólo mi cuerpo puede ver,
Y más encima la puerta del refrigerador está abierta
El frío de ahí inunda mis pies y me hace tropezar
Con las sandalias que deje tiradas después de
Tocar una mesa que me hablaba de un viejo amor.

La mesa toca la puerta y entra el viento
Él desordena los recuerdos: los que estaban guardados entre los libros
Y estos
Salen hablando sobre un viejo amor.

La comida está lista para dos personas
Pero una sola se sienta a comer
Y ese plato de comida me habla de un viejo amor.

La casa de mis padres
La pieza en que dormía
La cama que me acostaba
Palabras dibujos letras rayas cuadros medallas
Libros ropa colgada la ventana el piso
Una tele
Y el techo
Y el techo
Y el techo toca mis profundos frascos
De alquimia
En donde escondía un viejo amor
Y que volvió a tocar las cosas que alguna vez
Fueron su segunda casa

Para volver a inundar los ríos de agua de mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario