Sala i 102.
No tienen plata
para el pan
ni para mandar a sus hijos
a la escuela,
pero tienen plata
para colocar un plato
en el techo de zinc
y con eso lograr
un equilibrio espiritual.
Parte II.
Aprendí a leer, no a los
5, 6 o 7 años
aprendí a leer
cuando la poesía
comenzó a tocar la puerta
y un día entró
a mis ojos y transformo las
palabras en imágenes.
Ahí los días nublados
fueron los días soleados.
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