Refugio.
En noches como esta y otras más,
Supe contener en mi espalda una malla llena de recuerdos.
Supe esconderme en mi pieza mientras
Tocaba la puerta la muerte y no era
A mi vida
A quien buscaba
Sino buscaba esto,
Que atormentaba
Todos los días y es simple saber que es,
Si este corazón pide a gritos una avalancha para dejar
De sentir y volverse
Un copo de nieve que se derrite con la sal del recuerdo.
Y por qué no decir
Que hay balas sin pólvoras
Para destruir eso.
Y por qué no decir
Que hay un tiempo para hundirse en la miseria,
Cuando duermes y despiertas
Sin recordar los sueños.
Por qué no decir
Que puedo oír el aleteo de una
Mariposa muerta.
Por qué hay que refugiarse para esconderse
De esto,
De estas agonías que disparan bombas nucleares
A los nidos de las aves.
Por qué el refugio se vuelve pequeño en las noches y
Es ahí
Donde las lagunas mentales desaparecen y
Te ahogas sin mar, sin aire, sin río
Sólo te ahogas y caes en la profundidad del alma.
(No hay refugio para un pequeño dios
Cuando es incomprendido).
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