Al final.
Al final recorrí muchas desconocidas pensando que alguna
tocara
algún pétalo y que pueda convertirlo
en espina y clavarlo en mi pecho.
Supuse que la poesía era un
me dio de escape;
pero aún estoy en ese medio
tratando de huir de ahí;
sin embargo, desde que la tierra
comenzó a chupar el agua dulce,
la sangre comenzó a brotar por las heridas de una espina.
Se ha vuelto normal vivir con esto:
la agonía de un verso mueve
los cuerpos pensando que aún volverán.
La agonía de un verso gime en mi cama
esperando que renazca de las sabanas.
La agonía de la memoria pide a gritos el tablero
De ajedrez
Y así pueda recordar como murió por un simple peón.
Al final esto llamado poesía fue una palabra llena de
aire
Que sale por mi boca expresando algo que es nada
Sin embargo, la nada misma es un final ante la orilla de
esta tierra.
Al final este me dio fue ese techo de zinc
manchado por la sangre del sol
que luego fue la membresía para salir a flote
cuando la espina y otras dagas
me arrinconaron pensando que estaba vivo
después de haber escrito mi vida en un par de textos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario